terapia vojta

Terapia vojta: Una técnica que garantiza la movilidad

La terapia vojta es un método de fisioterapia que se utiliza en el tratamiento de alteraciones del sistema nervioso central y trastornos motores y posturales en lactantes, niños, adolescentes y adultos, pues posibilita el acceso a esos patrones motores innatos, o al menos a una parte de ellos, a pesar de que padezcan de una lesión del aparato motor o del sistema nervioso central.

Muchos de nosotros hacemos a diario lo que creemos que son movimientos reflejos que debe poseer una persona, para orientarse en su vida diaria. Es una forma de realizar todos los elementos de enderezamiento y locomoción humanos.

Sin embargo, si existe una lesión del sistema nervioso central y del aparato postural y motor, todo esto cambia y ya no serán movimientos usuales innatos. Al contrario, los diferentes patrones motores para la prensión, la manipulación, el volteo, la puesta en pie, la marcha y la carrera estarán incompletos en los pacientes que presenten esos problemas.

Pero no solo ese es su campo de acción, pues esta técnica fisioterapéutica puede aplicarse en un tratamiento en cualquier alteración motora y en muchas enfermedades y para todas las edades, pues no solamente produce efectos deseados en el lactante y en la edad infantil. Ello se dice algunas veces, porque el sistema nervioso central en los infantes es más factible a cambios y tratamientos que en la edad adulta, pero este método definitivamente es esencial para el tratamiento en cualquier etapa de la vida.

«La terapia vojta requiere una conexión neuromuscular, disponible entre vías nerviosas y músculos. Por ejemplo, para el tratamiento de la esclerosis múltiple con la llamada locomoción refleja de dicha técnica puede aprovecharse el respectivo potencial neurológico existente.»

Fisioterapeuta en Clínica Plussana

No obstante, este método de fisioterapia es sumamente factible para integrar tratamientos para las alteraciones de la coordinación central en lactantes, parálisis cerebral, espina bífida, paresias de plexo, diferentes enfermedades musculares, enfermedades o limitaciones funcionales de la columna vertebral, como la escoliosis, lesiones ortopédicas, displasia o luxación, problemas de respiración, deglución y masticación, paraplejias, esclerosis múltiple, apoplejía y alteraciones neurológicas como algias, paresias residuales relacionadas con hernias discales, isquialgias.

Por supuesto, debido a su forma de aplicación, debemos saber que no es un buen método a aplicar en infecciones agudas o en inflamaciones, algunas enfermedades específicas, enfermedades cardiacas o musculares y durante el embarazo.

Terapia vojta y su potencial neurológico

Los movimientos que propone la terapia vojta contienen los mismos patrones motores básicos del desarrollo de la postura y del movimiento humano normal. Por tanto, cada paciente debe ser tratado de forma individual y se ajusta el tratamiento en dependencia de la enfermedad que padezca y según sus limitaciones motoras.

La terapia actúa en el paciente en distintas zonas del cuerpo como en la musculatura esquelética, mejorando la movilidad funcional de la columna y la cabeza, además de ayudar a centrar las articulaciones, en las caderas y hombros. También implica cambios en la zona orofacial, facilitando la succión, la deglución y la masticación, la movilidad de los ojos que se ven de forma más diferenciada, y hace más entendible el lenguaje y el habla.

La terapia votja igualmente ayuda a los procesos respiratorios, pues la caja torácica se ensancha y la respiración se hace más profunda y constante. Y en cuanto al sistema nervioso vegetativo, hace que la piel esté mejor irrigada, mejora el ritmo de sueño y vigilia y activa la regulación de las funciones vesical e intestinal.

Se incorporan estas técnicas también a la percepción, mejorando las reacciones de equilibrio y la orientación espacial, perfeccionando la capacidad de sentir frío, calor, y de diferenciar la percepción tactil de objetos puntiagudos o romos, mejorando el reconocimiento táctil de la forma y estructura de los los objetos y aumentando la capacidad de concentración.

En la psiquis humana y las emociones, la terapia hace que el paciente se sienta más equilibrado y alegre, y con mejor control emocional.

El tratamiento fisioterapéutico

La terapia votja debe de ser aplicada varias veces al día en sesiones de tratamiento de entre cinco y veinte minutos. Si el afectado es un infante, los padres o las personas encargadas juegan un papel decisivo en para que esta técnica funcione, al aplicarla diariamente.

No obstante, debemos tener en cuenta que la eficacia del tratamiento depende además de la enfermedad. A partir de este conocimiento, debemos centrarnos en la intensidad de los ejercicios, la frecuencia valorada por el especialista y la buena forma en que se apliquen.

El terapeuta especializado diseña el programa individualizado y establece los objetivos terapéuticos de acuerdo con el paciente y la votja debe realizarse inmediatamente en casa y mantenerse con intensidad adecuada. El programa de tratamiento, su dosificación y los ejercicios a realizar podrán cambiar y se irán ajustando regularmente según la evolución del paciente.

La locomoción es la base de la terapia votja y los ejercicios comienzan con el paciente tumbado, a partir de 3 posiciones básicas: sobre el vientre, de lado y de espalda. Cuando se inicia, los patrones motores se activan desde diez zonas del cuerpo y localizadas en el tronco, en los brazos y en las piernas.

Combinando varias zonas y la intensidad y dirección de la presión se pueden activar los patrones motores, además de colocar en posición angular las extremidades ejercer resistencia. El terapeuta pone resistencia a los movimientos parciales que van apareciendo y frena y mantiene la tendencia que aparece al giro de la cabeza.

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Deporte y Salud

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